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La celebración del aniversario 117 de Villa Alemana

Si usted estaba en Maquinaria lamentándose no haber podido ver al Pollo Fuentes o a la Kenita Larraín, no se preocupe, que estamos aquí para informarlos mientras todavía no se pueda clonar a la gente de forma legal y segura:
El evento contó con una serie de artistas y actividades, mi favorita, la muestra de productos comestibles de Chile y el mundo.
Hubo comida mapuche, palestina, uruguaya, italiana, cubana y de varias procedencias más. El último vendía mezclas de tragos y anillos de coco, como los que usaba cuando era cabra chica.

El motivo del jolgorio era el aniversario número 117 de Villa Alemana, cosa que no les sorprende porque es el título de la entrada.
Villa Alemana es una ciudad ubicada hacia el inter
ior de Valparaíso, a unos treinta minutos en metro desde la estación de Viña del Mar. El paseo es agradable -a veces viene hasta con música en vivo gratis- y barato.

La ciudad cuenta con un centro, en el cual es casi imposible perderse, ubicado a la salida de la estación Villa Alemana, donde a un lado se encuentra la Plaza Belén (recién remodelada), un lugar agradable para pasear al perro o al pololo en su defecto. Si vamos más hacia el sur, está el paseo La Torre, donde resguardado por un monumento a Bernardo O’Higgins, alberga una serie de restaurantes -heladerías, cafés, pizzerías- donde se puede comer tranquilo si encuentra una mesa al interior del local (no se recomienda mucho afuera, porque hay muchos perritos que se ponen a poner cara de pena para que les des un pedazo de ave-mayo o gente borrasha haciendo lo mismo, pero por dinero).

La cultura también es un factor muy importante para las personas del lugar, es por eso que han estado invirtiendo harto en remodelar el Teatro Pompeya, importante ícono local y con la creación del centro cultural Gabriela Mistral. Lugar que cuenta con constantes exposiciones artísticas y cinematográficas abiertas a todo el público.

En la noche también hay panorama, aunque no mucho de nuestro gusto (mucho reggaetón y gente bárbara), pero en la tardecita-noche se pueden encontrar locales con hora feliz y harta variedad de bebestibles y para el mangiare (yo recomiendo el Café Rock, que es barato y decente, ubicado a la salida de la estación Villa Alemana).

El punto de referencia, además de la estación, es el supermercado Santa Isabel, donde toda la juventud se reúne para volar a otro lado. Lo que nos recuerda su paradójico slogan: “La ciudad de la eterna juventud”. Debido a que cuenta con un gran número de población adulta-mayor, pero si analizamos bien la procedencia de este, todo vuelve a tener sentido. Verán, debido a su clima templado y relativamente descontaminado, la juventud no teme a la vejez. “La vejez en Villa Alemana vive en eterna juventud”.

 

 

 

 

Imágenes de la celebración



Un interesantísimo comentario

  1. Diana Cortés escribió:

    Fui a maquinaria y juro haber recordado por lo menos un par de segundos el aniversario de Villa Alemana, me acuerdo que años atrás era la media fiesta, se notaba que había mucho amor en todo.
    Opino que la gente del estaf tendrá que ir al “Festival fin del mundo” para hacer alguna entrada al respecto, porque es algo muy cuRtural.

    PD: Bonita la foto de los caballeros :o

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