Haz clic aquí:

Santuario de Lourdes en Quinta Normal

Hace algunas semanas decidimos salir del metro en la estación Gruta de Lourdes(L5) para ir a conocer el lugar por el que esa estación tiene ese nombre.

La Gruta de Lourdes, en Santiago, tiene ese nombre en honor a la aparición de la Virgen en la ciudad de Lourdes, Francia. Obviamente, hay que hacerle homenaje desde acá, porque estamos lejos del Viejo Mundo y sale caro el pique. Por eso, desde el principio del siglo pasado, se juntaron algunas personas con plata y, entre los que regalaron el terreno y los que pusieron plata para materiales, construyeron la gruta. Sin embargo, esta, después de un tiempo, resultó no ser suficiente para la cantidad de gente que asistía a las diversas ceremonias, lo que conllevó un esfuerzo más (obvio, de los de plata, de nuevo) y se construyó la Basílica de Lourdes, al frente de la gruta. Todo esto es ahora conocido como El Santuario de Lourdes.

Actualmente es un lugar que genera tanto un matiz solemne como de comercio. Se venden desde objetos de gran valor para los cristianos, hasta cosas un poquito más inesperadas, que para algunos hasta llegan a ser chistosas (algunos = yo). Se mantiene la figura del Jesús rubio y de ojos azules además de muchas figuritas de santos, en muchos tamaños, colores y materiales diferentes, como para hacerse de un ejército especial de protección espiritual.

Afortunadamente, nosotros fuimos un día y a una hora en la que el lugar no era concurrido. Como dije, para llegar, nos bajamos en la Estación Gruta de Lourdes (L5) y caminamos unas 4 cuadras por un barrio muy antiguo e interesante. Al llegar por Santo Domingo, puedes ver un mural que ya ha sido atacado por personas que seguramente son adoradores del mismísimo caballero de cola con punta de flecha. También puedes ignorarlo y mirar más hacia las construcciones del Santuario de Lourdes: la Basílica es gigante y sus esculturas llaman la atención. Cuando cobren vida va a ser tétrico.

No entramos a la Basílica porque creímos, según lo que se notaba, que estaba cerrado para acceso público. Quizás por la hora o el día, no sé. Entramos directamente a la Gruta de Lourdes, donde había gente rezando, muchas placas en los muros internos agradeciéndole a la virgen por diversos favores concedidos y hasta una vertiente artificial de agua bendita, o especial, que me llamó mucho la atención. Según lo que entendí, en algún contexto, esa agua se usa en bautizos; aunque nosotros hayamos visto gente que se lavaba las manos y una señora que llegó a llenar un bidón de varios litros.

Según alguien me dijo por Twitter, ese lugar se llena de gente para las fiestas religiosas de la Virgen. No me gustaría estar ahí en esos momentos.

Me parece curiosa la conexión con el comercio derivado de las mismas creencias de los católicos. En un mundo capitalista como el de ahora… na’, si siempre ha sido igual. Además, si vendes figuritas de santos, es como si estuvieras ofreciendo salvación a precios módicos a los visitantes y turistas.

Bueno, ese es el lugar visto por mis ojos. Vale la pena pasarse a ver cómo es para luego darse una vuelta por el Parque de Quinta Normal (ese es más bonito y tiene harto verde para relajar la vista).

Fotos sacadas ahí

Ubicación


Ver Santuario de Lourdes en un mapa ampliado



Un interesantísimo comentario

  1. MonoEstéreo escribió:

    Pero qué buen dato.
    Antes iba bien seguido a la Quinta Normal (al parque) y me quedaba mirando esa tremenda cúpula que se asoma entre los árboles del fondo, pero ni yo ni nadie sabía cómo llegar hasta ahí.
    Habría sido un buen pique caminando, pero como ahora contamos con esta cosa tan moerna del metro, basta con bajarse en la estación siguiente no más.
    http://twitpic.com/8dyohi

Responder a MonoEstéreo

Connect with Facebook